miércoles, 13 de abril de 2016

Una experiencia más Nevilizando

Entrar a quirófano por segunda vez después de una intervención menor, no es muy agradable. Así sucedió, no daba crédito a lo que estaba experimentando, una cirugía que parecía sencilla se complicó. Cuando salí por segunda vez del quirófano traía una sonda que, me explicaba el médico, la traería conmigo alrededor de un mes. Sabiendo esto, ese mismo día, antes dormir decidí que podía sanarme usando la técnica de Neville "asumir la sensación del deseo cumplido" y fue entonces que hice una escena, en mi imaginación, de que en una semana me encontraría en el consultorio del médico y que éste me decía "José Luis no necesitas más esta sonda, te veo muy bien" y la arrojaba al cesto de basura. Al mismo tiempo, yo generaba ese sentimiento de cómo seria si eso que veía en mi imaginación fuera cierto y al final daba las gracias porque así era. 

Estando en casa repetí mi escena con mas frecuencia, muchas veces al día. Me sentía sanado y feliz por ello, En ocasiones mi mente divagaba pero volvía nuevamente a mi objetivo que era SENTIRME SANO Y FELIZ al escuchar al medico decirme que me veía muy bien y tiraba la sonda al cesto de basura.

Llegó el día de mi primer consulta, había pasado ya una semana. El medico me revisó y me dijo "...te la voy a dejar una semana más..." tal vez pienses que me desanime, pues hubo algo de eso, pero Neville decía: "cuando sabes tu objetivo no aceptes un no como respuesta". Me quede callado, el médico me seguía revisando, levanto un poco aquella sonda y vio que no salia nada mas de sangre, era solo liquido que ya había secado y solo estaba el pequeño tubo pintado haciendo parecer que seguía drenando. Lo revisó por segunda vez, levantó su mirada hacia mi y dijo "José Luis te la voy a retirar, no tiene caso que la traigas, ya no sale nada,,," me la retiro y la tiro al cesto de basura...El sentimiento que estaba experimentando en ese momento no era diferente del que asumía una y otra vez en el hospital y en mi casa.

No claudicar fue la diferencia. No digo que fue fácil pero tenia dos opciones: creer en lo que mis sentidos y la razón decían o mantenerme fiel a mi objetivo visto en mi imaginación.

Alguien dijo que un triunfador lo es antes de triunfar y creo que tiene razón pues antes de ser algo tienes que sentirlo, ese es el secreto.

Bendiciones!

José Luis
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